LA
ANTIGRAVEDAD
En la actualidad tenemos conciencia de lo que es la gravedad y
empezamos a saber qué es la ausencia de gravedad o gravedad cero, pero nos
resulta más difícil saber que es la antigravedad. Este tema ha sido utilizado
principalmente hasta ahora por los escritores de "Ciencia-Ficción",
ha sido un tema sumamente grato a estas novelas, haciendo, alusiones a los
extraterrestres que visitaban la Tierra u otros mundos con sus naves o platillos
volantes, burlando constantemente la fuerza de atracción de la Tierra o la Ley
de la Gravedad.
¿Qué
es la antigravedad y qué explica
la física a cerca de esta fuerza?. En principió la física no dice
nada. Como especulación o
tema de Ciencia –Ficción, hay dos modos de concebir la antigravedad, el
primero dice: es un mecanismo que aísla
los efectos gravitatorios, y elimina en buena parte el factor peso o la
componente de la gravitación en un sentido y lo deja inalterable en otro,
produciendo un movimiento sin consumo de energía. La segunda definición es: una
fuerza que anula total o parcialmente la fuerza de atracción de la masa o que
la gravedad desarrolla (deja sin efecto la ley de la gravitación) para un
determinado objeto, nave o avión; en ese momento, y de acuerdo con el principio
de Match, el cuerpo dejaría de tener inercia y podría ser acelerado sin ningún
esfuerzo.
La Física hoy no tiene nada que decir acerca de la
Antigravedad, pocos físicos la aceptan como una fuerza real y la ciencia la
rechaza como fuerza útil, pero esto no altera la posible existencia de este fenómeno,
pues hoy se aceptan cosas que hace 100 años eran impensables y no es que fueran
mentira, sino que la mentalidad y
el conocimiento de aquel tiempo no comprendía ciertos fenómenos, además los
consideraba una extravagancia o barbaridad, pero desde hace unos 50 años se
viene hablando de las pantallas antigravitatorias, de los platillos volantes o
de los objetos que permanecen suspendidos
del suelo, flotando como si el peso no afectara a su masa, con lo cual logran
sustraerse a la fuerza que les imponen los campos de gravedad.
Los físicos de las naciones
más avanzadas de la Tierra trabajan en diversos laboratorios de
Estados Unidos, Alemania, Francia,
Gran Bretaña, Japón y Rusia, se afanan por desentrañar algunas partículas
subatómicas poco conocidas. En las ecuaciones que explican algunos fenómenos
de radiactividad, existía algo que no concordaba plenamente, por lo que el Físico estadounidense de origen
italiano Enrique Fermi, descubrió que, en las desintegraciones radiactivas,
algunos neutrones del núcleo atómico se transforman en protones, emitiendo
después electrones y otras partículas misteriosas, sin masa y sin carga eléctrica,
pero dotadas de velocidad igual a la de la luz, que pueden atravesar las
sustancias más densas sin que su velocidad disminuya. Estas partículas son los
neutrinos, que se encuentran íntimamente asociadas a los campos de gravitación. De tal
modo, se ha llegado a considerar que eran los gravitones, es decir, partículas
capaces de explicar el fenómeno de la gravitación. Esta atribución hoy es
algo puramente hipotética.
Hoy sabemos que solo algunos cuerpos generan gravedad y que ésta es una ley
inexorable en aquellos que la producen, tanto en el macrocosmos como
en el microcosmos. La ley de la Gravitación Universal dice que la
gravedad es producida por la masa, pero si esto fuese verdad la masa también
debería producir el efecto contrario, la antigravedad, y lo cierto es que la
masa normal que todos conocemos no produce ni una fuerza física ni la otra. Sin
embargo, si queremos comprender la verdadera naturaleza de la gravedad, hay que
partir de la idea de que la gravedad no es sólo una fuerza, sino dos fuerzas en
una que desarrollan ondas electromagnéticas de doble polaridad, las cuales
generan fuerzas contrapuestas (la fuerza de atracción y la fuerza de repulsión);
ambas forman parte de la gravedad y se producen a la vez.
Desde este punto de vista, sí podemos explicar la gravedad y el efecto
contrario, la antigravedad. La gravedad no se puede entender por separado de la
antigravedad, son como dos caras de
una misma moneda. Lo que sucede en
realidad es que la fuerza de repulsión, no siempre se manifiesta en el mismo
punto donde se desarrolla la fuerza de atracción, sino que ésta
se manifiesta en la parte opuesta del campo que genera la gravedad, como
si fuesen fuerzas distintas, aunque en realidad se trata de la misma fuerza.
La Tierra está sujeta firmemente al Sol por el campo de gravedad de éste,
el planeta está como encajado dentro de la heliomagnetosfera, donde
sufre la fuerza de interacción atractiva por una parte y la fuerza de interacción
repulsiva por otra. De este modo, los planetas desarrollan el afelio y el
perihelio y se mantienen sujetos a las órbitas, sin importar la distancia a la
que se encuentre del centro de gravedad, como
si fuese una gigantesca rueda o cámara neumática. Así se mueve la heliomagnetosfera
y todos los planetas que se encuentran en su interior. Esta es una zona tubular
y electromagnética que forma el campo de gravedad del Sol, donde todos los
cuerpos del Sistema Solar encajan dentro de sus órbitas y donde permanecen
dando vueltas por efecto del movimiento de rotación del Sol y de su fuerza de
gravedad.
Si los cuerpos que se
encuentran en el interior de la heliomagnetosfera no se pierden, alejándose por
el espacio, es debido a la fuerza de atracción y si, al mismo tiempo, no se precipitan todos sobre el Sol, es debido a la fuerza de
repulsión que genera la gravedad, cada
uno de los planetas o cuerpos se
encuentran encajados entre dos fuerzas (la atracción y la repulsión), luego ni
se precipitan hacia el Sol ni se alejan demasiado de éste, por lo que la fuerza
de gravedad lo mismo desarrolla la atracción que la fuerza opuesta,
la repulsión, luego dos masas, que entre ellas generan ondas electromagnéticas,
con polos o signos de polaridad diferente, desarrollan fuerza de atracción,
mientras que si los signos o polos son de la misma polaridad, se produce entre
ellos una repulsión más
o menos constante, es decir, se generan dos fuerzas como la gravedad y la
antigravedad. Si una masa puede atraer a otra como dice la Ley de la Gravitación
Universal, es lógico que la misma masa produzca
también el efecto contrario, la repulsión, así una de esas fuerzas, que está
basada en la atracción solamente, es gravedad y la fuerza opuesta, la
antigravedad, esta fuerza produce un efecto de repulsión constante, que hace
que algunos cuerpos floten sobre el mismo lugar donde otros cuerpos caen.
Veamos un ejemplo del efecto o fuerza de Antigravedad; en un punto X distante
entre la Tierra y el Sol (dentro de la heliomagnetosfera), se produce una
fuerza contraria a la atracción de la masa, una repulsión entre dos
cuerpos, (es la fuerza que produce el movimiento de rotación de los planetas).
Siempre que se enfrentan ondas electromagnéticas de la misma polaridad, se
produce entre ambas ondas o ambos cuerpos una repulsión que es constante y
proporcional a la intensidad de la gravedad de la masa del cuerpo que gira o
desarrolla el movimiento de rotación. Esto sucede siempre que se enfrentan
ondas de la misma polaridad; ( + + ) o ( - - ). Siempre que se produce este
enfrentamiento, se desarrolla entre ambos cuerpos o masas una repulsión, que es
la fuerza contraría a la fuerza de atracción que conocemos como gravedad,
es decir, la Antigravedad.
Los campos de gravedad lo mismo producen una atracción que una repulsión, en
unos puntos se produce la atracción, mientras que en otras zonas se desarrolla
la repulsión, por este motivo los
cuerpos no se pueden escapar de las órbitas
donde se encuentran desarrollando
sus movimientos. Si no fuese por la fuerza de atracción que desarrolla la
gravedad, los planetas se escaparían de
sus órbitas y, si no fuese por la fuerza de repulsión, los planetas se
precipitarían unos con otros, formando cada vez cuerpos más grandes, además
chocarían constantemente unos cuerpos contra otros, desaparecería la
pluralidad. Así que la fuerza de repulsión es tan importante como la fuerza de
atracción, por eso decimos que la
gravedad está formada por ondas electromagnéticas de doble polaridad, y
precisamente por esto la gravedad produce dos fuerzas contrapuestas a la vez,
una que tira hacia dentro y otra que empuja hacia fuera. Este hecho se confunde
hoy con la fuerza centrífuga que lanza los cuerpos hacia fuera y con la fuerza
centrípeta que produce la atracción hacia dentro, efectos físicos que nada
tiene que ver con la realidad. La
gravedad son dos fuerzas en una: la fuerza de atracción que tira las masas
hacia dentro y la fuerza de repulsión que despide los cuerpos hacia fuera. Esto
en definitiva produce dos fuerzas distintas y antagónicas, es decir, una la
fuerza de gravedad y la otra, una fuerza opuesta,
la antigravedad.
Para comprender mejor la gravedad y
antigravedad, debemos de estudiar o analizar
los imanes, sus efectos y propiedades,
como ya lo hemos hecho en el Capítulo 8. Por ejemplo: los imanes naturales, la
magnetita o piedra imán, no es que sea gravedad porque tenga la propiedad de
atraer de forma clara a los diversos objetos metálicos, pero desarrolla efectos
muy parecidos a la gravedad, no es que sea igual que ésta fuerza, sino que
desarrolla unos efectos que otras masas o sustancias no desarrollan. En todo
esto debemos de tener en cuenta que la magnetita guarda en su interior las
propiedades gravitatorias de cada cuerpo. Por este motivo, la magnetita se
parece a la gravedad, ya que guarda o conserva dentro de la masa, las huellas de
esa fuerza, aunque no es capaz de
producir todos los efectos y fuerzas que en verdad desarrolla esa fuerza, por
ejemplo un imán no es capaz de
atraer sobre sí a un trozo de papel, una piedra, pluma, o una hoja de un árbol,
como hace la gravedad, los imanes sólo son capaces de atraer, sobre sí y a
corta distancia, algunas masas ferromagnéticas, como pueden ser
clavos, agujas,
chinchetas o chapas de gaseosa o adherirse a piezas más grandes por la
fuerza de atracción que poseen los imanes.
Esto es lógico y natural, la gravedad es una fuerza viva con un determinado
poder de ejecución, unas características propias, en cambio, en la magnetita o
los imanes, solo se encuentra grabada la naturaleza de esta fuerza, no los
efectos ni las propiedades que esta fuerza produce. Es como si al escuchar una
canción que se ha grabado en un disco duro de vinilo o una cinta magnetofónica,
confundimos el disco con el
cantante. La grabación o impresión en el disco, solo es la voz, no el
cantante, no son las ejecuciones que este puede hacer, pues igual sucede con la
gravedad, lo que hay impreso en la piedra imán o magnetita es la naturaleza de
esta fuerza, no todos los efectos que la misma produce. En realidad es la
única masa que tenemos a mano para estudiar la gravedad.
Así, si cogemos dos imanes o dos trozos de magnetita y los acercamos entre sí,
por una cara observamos que se produce una atracción, mientras que si cambiamos
una cara de uno de los imanes, se produce entre ellos
una repulsión de sus masas, se comportan como lo hace la fuerza de
gravedad. La gravedad, cuando se desarrolla, produce unos flujos de fuerza
electromagnética, que son los que se graban o acumulan en el interior de la
magnetita, dando origen así a las características
magnéticas que posee cada uno de los imanes, como es la formación de
dos polos magnéticos de distinta polaridad.
Estas propiedades como es lógico, también las desarrolla la gravedad. Por
ejemplo, por la parte cercana a la superficie de los cuerpos que desarrollan
gravedad, la gravedad desarrolla una fuerza de atracción, mientras que a cierta
altura en el espacio, en los límites de la magnetosfera, se produce el efecto
contrario, una repulsión que es la responsable de desarrollar
el movimiento de rotación de cada uno de los planetas. Luego de esto
deducimos que la gravedad es una fuerza compuesta
de dos fuerzas contrapuestas a la vez, una que atrae constantemente a los
objetos y otra que los repele o repulsa en la misma proporción. Exactamente
igual que hacen los imanes. Claro que observar el efecto de repulsión en la
Tierra es más difícil que
observar el efecto de la atracción, ya que el segundo se encuentra fuera de
nuestro alcance, pero esto no
significa que el efecto de repulsión que desarrolla la gravedad
no exista, ya que la Tierra
constantemente se mueve, desarrollando entre otros movimientos el
de rotación. Este movimiento se basa en una repulsión entre el Sol y la
Tierra, como podemos ver en la siguiente figura
15-1
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Figura
15-1
Los planetas se repelen en el espacio como si fuesen dos imanes en cima de
una mesa, colocados a corta distancia uno de otro, podemos observar que moviendo
uno se mueve el otro, siempre que las caras que se enfrentan son de la misma
polaridad. Esto es debido a que los
imanes naturales, la magnetita, son masas que acumulan en su interior una
muestra de la intensidad gravitatoria del cuerpo donde se ha formado esa masa
magnética. Por esta circunstancia la masa magnética de cada cuerpo es
distinta, por ejemplo: los imanes que se forman en Júpiter no son los
mismos imanes
que se han formado en la
Tierra, los primeros tienen una intensidad
magnética unas 60 veces más
grande que los que conocemos hoy en la Tierra, puesto que la gravedad de Júpiter es mayor que la que genera la Tierra.
De todo esto deducimos que la gravedad está compuesta de ondas, no de partículas
denominadas “gravitones”. Las ondas de gravedad, son ondas electromagnéticas
además de ser ondas gravitatorias, se trata de unas ondas especiales, dotadas
de unas características únicas, compuestas de doble polaridad, ya que el
magnetismo de los imanes es la huella de esta fuerza, masas que han grabado en
su interior las propiedades de la gravedad; Por este motivo, la gravedad tenía
que estar compuesta por unas ondas que también fuesen de doble polaridad igual
que los imanes, cada onda tenía las mismas propiedades
de un imán, si no ¿cómo iba a surgir éste? o ¿cómo iba a producir los dos
efectos contrapuestos que produce la gravedad (atracción por una cara y repulsión
por la otra).? El mismo efecto que desarrolla la gravedad, atracción en la
superficie de los cuerpos y repulsión
en la zona exterior del espacio, luego cada onda tenia impresa los dos signos
que poseen los imanes y los dos signos de la electricidad, ya que es una fuerza
que deriva de esta energía. Veamos un ejemplo de cómo pueden ser las ondas de
gravedad. figura 15-2
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Figura 15-2
Así, se iba completando el misterioso puzzle de la naturaleza de la
gravedad, por este motivo tuvimos que desmontar toda la teoría anterior y
volver a montar otra nueva que tuviera en cuentas estas características, las
propiedades de los imanes eran las mismas que poseía la gravedad, pues no podrían
existir los efectos magnéticos sin los
gravitatorios, además de esta forma podíamos explicar tanto la gravedad como
la Antigravedad.
Veamos otro ejemplo de
la Antigravedad. En Canadá existe un lugar donde se desarrollan
ondas electromagnéticas de polaridad contraría a las que normalmente se
producen, así en algunos puntos de la superficie surge un flujo de fuerza
contraria a la fuerza de atracción, no de una manera muy intensa, pero sí de
forma significativa. En nueva Brunswick, cerca de Moncton, se encuentra la
"Colina magnética", en la que los coches atraviesan el alto de dicha
colina sin necesidad de fuerza motriz. En este lugar la gravedad invierte su
flujo, en vez de producir una atracción como, ocurre en casi todas partes de la
superficie terrestre, produce el
efecto contrario una repulsión sobre todos los objetos y masas que se acercan
o tratan de atravesar dicha colina.
Esto nada tiene que ver con las pendientes engañosas que con frecuencia
también se manifiestan por diversos puntos de la superficie de la Tierra.
En las provincias de Toledo y en la ciudad de Ceuta (España) existen dos
lugares donde se produce este fenómeno. Dicen los que lo han visto, que dejando
el coche en punto muerto, este ascendía por la pendiente, desafiando la ley de
la gravedad. Posteriormente medían y comprobaban la pendiente con instrumentos
de precisión, y descubrían que tal pendiente era una pendiente descendiente.
Otros apuntaban a una ilusión óptica, que al parecer
atribuyen a las líneas del entorno de la carretera donde se producía el
fenómeno, creando una falsa perspectiva del firme.
Si sabemos cual es la naturaleza de la gravedad, tenemos que saber cual es
la naturaleza de la antigravedad. La deducción es fácil, siempre que
descubrimos la primera, tenemos la segunda resuelta. Ya hemos dicho que la
electricidad, el magnetismo y la
gravedad, son fuerzas que se componen de dos signos; dos polos o dos
ondas de distinta polaridad, nunca un
signo, un polo o una onda forman solamente una fuerza. Por ejemplo: un polo,
nunca es un imán, un signo eléctrico nunca es electricidad y una onda de
gravedad con una sola polaridad nunca sería gravedad. Entonces si la gravedad
procede de la electricidad, ¿por qué una de ellas iba
a ser diferente, sí las propiedades de una, están impresas en las otras
dos y viceversa?. Si cogemos dos
imanes y enfrentamos sus caras podemos observar que dos polos de distinta
polaridad se atraen y quedan pegados entre sí, formando la fuerza de atracción,
pero si damos vuelta a uno de esos imanes y lo enfrentamos de forma vertical
dentro de la aguja de madera con soporte, podemos ver que se desarrolla
entre los dos imanes una repulsión por el enfrentamiento de ondas de la
misma polaridad; el segundo imán levita o flota sobre el primero,
aunque sobre su base coloquemos
dos pesas de 100 o 200 gramos cada una, como podemos ver en la siguiente figura
15 - 3
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Figura 15 - 3
Para comprobar la fuerza de repulsión que desarrolla el segundo imán,
que levita sobre el imán de abajo, le ponemos un peso de 100 o 200 gramos repartido por la superficie del imán
superior para ver como se anula el factor peso, debido a la fuerza de repulsión
que genera el enfrentamiento de dos ondas electromagnéticas de la misma
polaridad que causan
las dos masas de 100 o 200 gramos que se han puesto sobre el imán superior.
Este experimento demuestra que la antigravedad existe, que es una fuerza real,
capaz de actuar como lo hace la fuerza de atracción que desarrollan los cuerpos
que generan gravedad, ya que si los imanes pueden producir este efecto, la
gravedad la puede generar también. La magnetita
es la huella de la gravedad, todo lo que puede desarrollar esta piedra lo
puede hacer la gravedad, son como dos caras de la misma moneda, lo difícil está
en hacerla posible para que podamos
disponer de esta maravillosa fuerza, esto no es una utopía
o algo inviable, sino que es
una fuerza real que nos está
esperando para disponer de ella
Aparte de la repulsión que generan dos
imanes de la misma polaridad, últimamente se ha descubierto otra forma de
levitación basada en el efecto
Meissner, característico de la superconductividad. En este caso un solo imán
puede flotar sobre un disco de cerámica superconductora de Hoescht (enfriado
con nitrógeno líquido). Para este experimento tenemos que
echar mano de la cerámica y de los superconductores, como podemos ver en
la siguiente figura 15-4

Figura 15 -4
A principios de siglo se
descubrió que ciertos materiales o aleaciones enfriados a temperaturas cercanas
al cero absoluto (-273,2º C ) con helio líquido se volvían
superconductores. En Marzo de 1.986, los premios
Nobel J.G. Bednorz
y K.A. Müller conseguían la conductividad a -240º C. con el uso de un material cerámico. A partir de aquí, se han desarrollado
determinadas cerámicas de óxido de cobre y bario y metales como el lantano y
el itrio, que se vuelven superconductores a la temperatura
del nitrógeno líquido (-196º C) Este es uno de los avances más
importantes que se han hecho tanto técnica como económicamente, ya que el nitrógeno
es unas 30 veces más barato que el
helio y totalmente inocuo.
Hoechst confía en el futuro de los materiales cerámicos. A través de su
filial Hoechst Ceram Tec AG., y con
la cooperación del Instituto Max Planck de Stuttgart (Alemania) para la física
de los sólidos y empresas como Siemens y Daimler Benz, trabajan
en el desarrollo de nuevas aplicaciones de las cerámicas
superconductoras, pero estas también se podrían beneficiar de las pantallas
antigravitatorias que viene a desarrollar los mismos efectos que los materiales
superconductores.
En la construcción de las pantallas antigravitatorias quizás tengan que
intervenir de alguna forma los superconductores. La combinación de metales que
desarrollan la superconductividad, como el bario, el lantano, el itrio el
titanio, el Talio, el cobre y el Cinc, junto con otros materiales cerámicos.
Estos metales que ofrecen resistencia al paso de la electricidad a temperatura
ambiente, no lo hacen cuando se les somete a temperaturas mucho más bajas. La
razón de que se produzca este fenómeno puede estar en la configuración de la
estructura metálica, puede que la carga eléctrica de estos metales
se polarice en sentido opuesto al normal. Los materiales cerámicos tienen
unas propiedades magníficas para la superconductividad. Al parecer los metales
presentan, en su cara externa, la
misma polaridad que en su cara interna; esta produce siempre una repulsión que
es la que activa el paso de la corriente eléctrica, produciéndose así la
superconductividad, y actúa como la inducción eléctrica, creando un aumento
de las ondas de repulsión, naciendo así una fuerza opuesta a las ondas de
atracción.
De todas formas, parece que los
materiales metálicos y los no metálicos, juntos o formando una nueva materia o
estructura, son los materiales ideales para la construcción de las pantallas
antigravitatorias, pues son muy parecidos a los materiales que intervienen en
la formación de la masa
estelar, que es la masa que
produce la fuerza de gravedad.
Los superconductores, además de su
asombrosa tolerancia para permitir a los electrones circular por el exterior de
los átomos que forma la materia, como el que viaja entre muelles o sobre un
colchón de agua, pueden presentar otras características
muy útiles para las pantallas antigravitatorias, estas facilitan la
resistencia a la penetración de las ondas electromagnéticas o a las ondas de
gravedad, podrían generar pantallas de repulsión antimagnéticas y
antigravitatoria de alta intensidad, con
el consumo de muy poca energía. De
todas formas estamos todavía muy lejos de conseguir que una nave flote a
cualquier altura. A pesar de lo que hemos avanzado en los últimos 100 años, la
ciencia tiene todavía muchas dificultades para poder controlar este fenómeno,
pensamos que el físico,
ingeniero o grupo de investigación que consiga crear una de estas
pantallas antigravitatorias, de forma eficaz,
conseguirá uno de los logros más grandes de la humanidad. Hará
que los aviones o las naves no se caigan más al suelo, dominar la fuerza
de gravedad sería de gran utilidad a la hora de visitar otros cuerpos con
campos de gravedad más intensos que el de la Tierra.
Sí, como hemos descubierto, la gravedad son ondas
electromagnéticas de doble polaridad, la antigravedad tiene que ser también
ondas electromagnéticas de doble polaridad. Lo que cambia es el sentido en la
formación de cada onda, por este
motivo los cuerpos que generan gravedad unas veces producen fuerza de atracción
de las masas y otras veces producen
fuerza de repulsión de las mismas. Como lo hacen dos imanes, cuando se
enfrentan dos caras de distinta polaridad producen una atracción, mientras que
cuando las caras que se enfrentan son de la misma polaridad, generan una fuerza
contra puesta que conocemos como repulsión. Para ello tenemos que ver como los
cuerpos que generan gravedad, están envueltos por ondas
magnéticas de doble
polaridad, algo parecido a la siguiente
figura 15- 5
Figura 15 -5
Hay que partir de que todos los cuerpos que generan gravedad están
envueltos por miles o millones de ondas electromagnéticas de doble
polaridad, estas son las que forman los campos de gravedad o las magnetosferas
de cada cuerpo, así, cuando una nave penetra en el interior de uno de estos
campos, la nave activa su campo de gravedad, y, al ser de la misma polaridad o
signo que las que genera la Tierra, se produce una repulsión o fuerza
contrapuesta, que hace que la nave flote sobre dichas ondas;
Dos polaridades distintas siempre producen atracción, mientras que dos
polaridades iguales siempre desarrollan repulsión,
según que parte o lado de la onda es la que se enfrenta con las ondas que
genera el campo de gravedad.
Las pantallas antigravitatorias deben de instalarse en la parte baja de las
naves o de los aviones para generar
un flujo de ondas de la misma polaridad las que generan el campo de
gravedad de la Tierra o del cuerpo en cuestión.
La naturaleza que genera la gravedad de un determinado cuerpo, puede
generar también el efecto contrario, la antigravedad, las ondas
que son de la misma polaridad producen siempre una repulsión constante y
proporcional a la intensidad de la corriente que se le suministre, de esta forma
la nave tendrá que sustentarse o levita sobre la superficie del cuerpo en
cuestión, así la nave andaría sobre un colchón electromagnético, pero a
diferente altura del suelo, anulando en todo momento el efecto
de atracción de la masa (peso).Como podemos ver en la siguiente figura
15 -6
Figura 15- 6
Se especula que la nave en cuestión tiene que tener un generador eléctrico
de fuerza que abastece a las pantallas o al generador de ondas electromagnéticas
de doble polaridad, dispuestas y repartidas por la zona baja de la nave
por medio de pantallas de flujo, creando así su propio campo de gravedad
o de antigravedad, según qué clase de onda sea la que proyectan las pantallas.
De esta forma la nave o el avión cae
o se precipita al suelo, ya que las ondas son de distinta
polaridad, ahora bien, si cambiamos la polaridad del generador de ondas o
de las pantallas y son de la misma polaridad
que las que genera el campo de gravedad, se produce la levitación o
repulsión constante de la nave por encima
de la superficie y a distinta
altura, como si la masa que tiene la nave en cuestión no pesará nada, como si el peso o fuerza de
atracción de la masa que produce la fuerza de gravedad de un determinado cuerpo
no le afectara, algo parecido al enfrentamiento de dos imanes con la misma
polaridad, la masa o la nave permanecerá en suspensión por el efecto de
repulsión que desarrollan dos
ondas de la misma Polaridad. Teóricamente todo encaja en la naturaleza de la
gravedad, base de la electricidad y del magnetismo.
Desde luego ya ha empezado la carrera por la levitación de las naves con los
trenes de alta velocidad en Japón, Alemania y Estados Unidos.
El deslizamiento de estos trenes reduce
el rozamiento, los trenes avanzan levitando
a unos 18 o 20 centímetros del
suelo, y a una velocidad de entre 350 y 500 kilómetros por hora. Los intentos del hombre por mantenerse en el aire vienen
desde muy atrás, luego con el helicóptero y el avión inglés Harrier, pero
mientras no se conozca bien la gravedad, no se podrá dominar esta fuerza.
Creemos que de esta forma, los aviones no se caerían nunca, desarrollarían
mayor velocidad con menor consumo de energía, pues se anularía en buena parte
el efecto peso.
Esto puede parecer hoy una ilusión
como era la T.V. en los años 20, ¿quién iba a pensar que en 80 años íbamos
a avanzar tanto en este terreno, ya que hoy la T.V. y otras muchas cosas
son de uso diario?.
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Miranda Lopera J.
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